Este blog también se alimenta de comentarios...

Si ya has venido hasta aqui, ve y deja un comentario en algun post.
Me gustan las letras ajenas...

NM

jueves, 25 de junio de 2009

Temazcal

Todo empieza como todo, por la curiosidad, visitamos el centro holístico que hay en nuestra ciudad y preguntamos por los servicios de yoga, cuando pregunte sobre el temazcal y nos dieron el paseo por el jardin, lo vimos ahi, a lo lejos todo pintado azul con figuras prehispanicas por fuera y rustico por dentro, esa cuevita que destila paz de solo verla. La invitación surgió casi por casualidad, aunque en este tipo de experiencias uno se da cuenta que en realidad existen sólo las causalidades en nuestras vidas. Las cosas llegan en el momento en que las necesitamos y como producto de una cadena de sucesos que vamos provocando de manera consciente o inconsciente. Al saber de una fecha próxima para participar en un acto ceremonial al día de San Juán y vivir de lleno lo que era estar dentro del Temazcal, había que apartar lugar si es que todavía habia y nos preocupo la idea de ser "novatos" y arruinar una ceremonia privilegiada solo para pocos, la guia nos dijo con su voz apacible que la caracterizaba, no se preocupen, si les toca asistir; sera porque asi tiene que ser. Y asi fué nos toco estar ahi.

El temazcal es un baño prehispanico que se generalizó entre las culturas de meso América y cuyos vestigios mas antiguos se hallan en las zonas arqueológicas.
Su uso a travéz de la historia ha sido tanto terapéutico como de ritual y ceremonial y su práctica sobrevive en la actualidad gracias a la tradición oral de las distintas comunidades indigenas de México.
Su nombre Nahua significa "casa de vapor" (Temaz-vapor, calli-casa).

Basta entrar a un temazcal para reconocerle cualidades de orden espiritual, la relajacion que la experiencia genera incita a la introspección, la reflexión, la atencion plena y hasta dilatada percepcion del transcurrir del tiempo. Se trata, quizás, de una forma de experiencia de la temporalidad divina que, como apunta Mircea Eliade, "Se presenta bajo el aspecto paradójico de un tiempo circular, reversible y recuperable como una espécie de eterno presente mítico que se reintegra periodicamente mediante el artificio de los ritos"

Cuándo entran las abuelas (piedras volcanicas al rojo vivo) y son salpicadas por esos tés preparados de hierbas y evaporan de forma que el calor se nos penetra por los poros y se nos pega al cuerpo, nos regala su ¨Don¨ mas sagrado purificándonos y limpiándonos de todas aquellas energías que nos desarmonizan en la vida. Entre la humedad, el calor, los vapores y la obscuridad, tuve la oportunidad y capacidad de volverme hacía mi yo interno y reconocerme, reencontarme y hasta desdibujar la percepcion de mi misma. Volveré a repetir esta húmeda y maravillosa experiencia.